
Santiago 1:19
1 19 Esto sabéis, mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira; 20 pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
Santiago 1:19-20
Que gran recomendación nos da Santiago en estas palabras. ¿Cuántas veces nos hemos metido en problemas por hablar más de lo que escuchamos?
Muchas veces nos han repetido que por algo tenemos dos orejas y una sola boca, pero seguimos pensando que es más importante hablar que escuchar.
En este versículo aprendemos como es que debemos comportarnos con los demás. Es importante que escuchemos antes de hablar. Sobre todo debemos ser lentos, tomarnos un tiempo antes de reaccionar para no enojarnos fácilmente.


Cada uno de nosotros, sabemos y reconocemos la tierra que Dios nos ha dado; y Él nos manda cuidar de ella. Asi dice el Señor:
12 Seis días antes de la Pascua, Jesús fue a Betania, donde vivía Lázaro, a quien él había resucitado. 2 Allí hicieron una cena en honor de Jesús; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él. 3 María trajo unos trescientos gramos de perfume de nardo puro, muy caro, y perfumó los pies de Jesús; luego se los secó con sus cabellos. Y toda la casa se llenó del aroma del perfume. 4 Entonces Judas Iscariote, que era aquel de los discípulos que iba a traicionar a Jesús, dijo:
La historia que veremos hoy en 1 Reyes 22, me llama la atención por la forma en que Dios permite que un espíritu de mentira, llenara la boca de 400 profetas para cumplir Su propósito.
El discernimiento de espíritus, es un don dado por el Espíritu Santo con el cual una persona que ha nacido de nuevo: que ha recibido a Jesús como único y suficiente Salvador y Señor, puede distinguir entre el bien y el mal. Aunque todos tenemos cierta medida de discernimiento, este va aumentando conforme el creyente madura en el Espíritu, el cual es alimentado por La Palabra de Dios: al leerla, meditarla, pero sobre todo al ponerla en práctica.
En este mensaje, vamos a entender un poco de lo que hace Dios, cuando su pueblo hace lo malo delante de Él. Dios ha tenido mucha paciencia con los mexicanos, pero no podemos creer que si antes disciplinaba a su pueblo, entregándolo a los enemigos; no vaya a hacer lo mismo hoy con todos los que se revelen contra Él.
En el mensaje pasado: “
Dios es claro cuando habla de lo que le agrada y lo que considera abominable. No importa lo que digan las personas o las razones que encuentren para justificar semejantes actos. Debemos llegar a la conclusión, de que no importa lo que otros o nosotros pensemos, o lo que nos parezca, Dios tiene la última Palabra, la cual no cambia y permanece para siempre.
Para conocer lo verdadero, también es necesario conocer lo falso; y así poder discernir la diferencia. Dios ha puesto delante de nosotros: lo bueno y lo malo, la verdad y la mentira, la bendición y la maldición. Por falta de conocimiento… el mismo pueblo de Dios decide lo malo (lo que trae muerte espiritual), y le llama bueno; incluso a la perversidad o inmoralidad sexual ahora se le llama ser respetuoso.