Tampoco yo te condeno

Por Ana Maria GT
Enero 24, 2011

Recuerdas el pasaje en donde la mujer sorprendida en el acto de adulterio fue llevada por los fariseos religiosos, a Jesus? La ley decía que este tipo de mujeres debían ser apedreadas, y los fariseos querían probar a Jesus, si obedecería o no a la misma ley.

3Los escribas y los fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio,
4le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio.
5Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿tú, pues, qué dices?
6Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra.
7Pero como insistían en preguntarle, Jesús se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra.
8E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.
9Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio.
10Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?
11Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más. (Juan 8:3-11)

La forma en que Jesús se dirige a los fariseos y a la mujer nos permite conocer su corazón. Jesús ya nos había dicho que El no había venido a condenar al mundo, sino a salvar al mundo, ya que el que no cree en El, ya esta condenado. Jesús no viene a condenarnos por nuestros pecados, sino a librarnos de ellos. Porque al que el Hijo (Jesus), libertare, ese será verdaderamente libre, de cualquier tipo de atadura. Es solamente cuando tenemos un encuentro real con El, que por medio de su Espiritu Santo podemos ser liberados del pecado que nos asedia.

Me gusta la forma en como le dice a la mujer: “Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora NO PEQUES MAS”. Cada persona que se encuentra con Jesús debe dejar su vida de pecado, y NO PECAR MAS. He escuchado a muchas personas decir: “El que este libre de pecado, que tire la primera piedra”. Y de esta manera justifican su pecado, porque todo el mundo lo hace. La realidad es que no podemos dejar este pasaje a medias. Jesús estaba haciendo ver a los fariseos, que ellos también eran hombres pecadores, pero de ninguna manera estaba justificándolos. Tan es así, que claramente le dice a la mujer: NO PEQUES MAS. No estaba consintiendo de ninguna manera su conducta, Jesus mismo estaba reconociendo que ella estaba pecando al vivir en adulterio, y por eso le dice que NO lo haga mas.

De Dios nadie se burla, todo lo que el hombre siembre eso también cegará. Y los que se justifican con la frase “El que este libre de pecado, que tire la primera piedra”, y siguen en su vida de pecado, pagarán las consecuencias eternas.

Dios es muy claro en su Palabra, y todo lo que se haga en lo oculto saldrá a la luz, cuando no hay un verdadero arrepentimiento y cambio de conducta, recibiendo el perdón de Dios. Todos necesitamos ser salvados por Jesús, quizá no hayamos cometido inmoralidades sexuales, pero para Dios, una falta de perdón, el orgullo o la soberbia, el que sabe hacer lo bueno y no lo hace, es tan pecador como el adúltero o el ladrón; los cuales no heredarán el Reino de Dios, así es que no nos dejemos engañar, justificándonos porque todo el mundo lo hace.

9¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. (1 Corintios 6:9)

Así de claro es Dios, aunque queramos justificar estas conductas y hasta cambiar las leyes, Dios no las cambiará, y no es posible para los que practican estas cosas heredar el Reino de Dios. Pero Dios es bueno y misericordioso y nos da la salida, me gusta mas el siguiente pasaje:

11Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios. (1 Corintios 6:10)

Solamente el poder del Espiritu Santo obrando en nuestras vidas, por medio de nuestro Señor Jesucristo, es que podemos ser lavados, santificados y justificados delante de Dios.

No podemos seguir justificando nuestro pecado porque todo el mundo lo hace; necesitamos tener un encuentro personal con Jesus, escuchar su voz diciéndonos: “Ni yo te condeno, vete y NO PEQUES MAS!, Cambia tu vida!”

Jesús no ha venido a condenarnos, sino a perdonarnos y a librarnos del pecado. El murió en la cruz tomando el lugar que tu y yo merecíamos para poder heredar la vida eterna. Dios es muy claro, y no hay negociación con el pecado. La paga de pecado es muerte, muerte espiritual, separados de Dios por siempre; pero la dádiva de Dios es vida eterna en Jesucristo.

Dios Padre revele a tu vida esta gran Verdad, y que hoy sea el día donde conozcas al Unico Dios Verdadero, creador del cielo y de la tierra; y a Jesucristo como Señor, para que puedas heredar la vida eterna, que empieza el día que conoces en tu corazón esta verdad. Dios se manifieste en tu vida, dándote el don de arrepentimiento para ser una nueva creatura en Cristo, donde todo lo viejo quedará atrás, y en El, todo será hecho nuevo. Desde ahora….. vete y no peques mas.

 

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