Jesús nos dejó al Espíritu Santo, no a un hombre

 
 
   

Mateo 16:16

Antes de partir al Padre, Jesús aseguró a Sus discípulos que no los dejaría huérfanos. Él prometió enviar al Espíritu Santo, nuestro Consolador y guía eterno. No fue la intención del Señor dejar a un hombre en la tierra como la máxima autoridad espiritual, sino entregar a cada creyente la presencia viva de Dios en su interior.

“Y yo rogaré al Padre, y Él os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce; pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.”
Juan 14:16–17

Jesús dejó claro que el Espíritu Santo sería quien nos enseñaría todas las cosas, nos recordaría Sus palabras y nos guiaría a la verdad.

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os he dicho.”
Juan 14:26

Por eso, nuestra confianza no debe estar en un hombre que se proclame vicario de Cristo en la tierra, sino en la obra poderosa del Espíritu de Dios que habita en todo aquel que cree. La Palabra afirma:

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”
Romanos 8:14

La verdadera revelación

Cuando Jesús preguntó a Sus discípulos quién decía la gente que era Él, Pedro respondió con convicción:

“Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
Mateo 16:16

Jesús le dijo entonces:

“Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos. Y Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”
Mateo 16:17–18

Jesús no estaba fundamentando Su Iglesia en un hombre, sino en la revelación del Padre: que Él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Su Iglesia se compone de todos aquellos que reciben esta revelación y confiesan a Cristo como Señor.

Reflexión para ti hoy

¿Quién está guiando tu vida? ¿La voz de los hombres o la voz del Espíritu de Dios? Jesús nos dio un regalo incomparable: Su Espíritu en nosotros. No necesitamos intermediarios humanos para conocer la verdad, porque el Espíritu Santo mismo nos lleva a Cristo, nos convence de pecado y nos llena de esperanza.

Recuerda: tu guía espiritual no es un Papa ni un líder religioso, sino el Espíritu Santo de Dios que mora en ti, una vez que te has arrepentido de tu pecado, reconocido que necesitas un Salvador y confesado a Jesús como Único y Suficiente Salvador y Señor.
La verdadera Iglesia no se edifica sobre hombres, sino sobre la revelación divina de que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. La Iglesia de Cristo se conforma de quienes han recibido la Revelación de QUIEN es Jesús.

“porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo.”
Efesios 5:23

La Verdad, La Palabra de Dios hecha carne: Jesús, Él único mediador entre Dios y los hombres está revelada en la Biblia, y no en el libro del Catecismo.  Lee tu Biblia y permite que sea El Espíritu Santo el que te guíe a la Vida Eterna.

Por tu Encuentro con Jesús,
-Ani Garza T

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