¿Has leído el Testamento que nuestro Padre nos dejó?

 
 
   

Juan 1:12-13

Cuando una persona parte de esta tierra o muere físicamente, lo que deja escrito en su testamento es lo que asegura la herencia para sus hijos. De la misma manera, nuestro Padre que está en los cielos nos dejó un Testamento eterno: la Biblia. Allí está contenida toda Su voluntad, Sus promesas y las riquezas de Su gracia. Pero si no lo leemos, jamás sabremos qué nos pertenece como hijos de Dios.

La Biblia dice:

“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.”
2 Timoteo 3:16–17

El Testamento no es un libro cualquiera. Es la revelación viva de lo que Dios nos dejó como herencia en Cristo Jesús: vida eterna, perdón de pecados, paz que sobrepasa todo entendimiento, y una esperanza incorruptible.

¿Eres hijo heredero o solo criatura?

Aquí es donde muchos se confunden. La Biblia enseña que no todos son hijos de Dios por naturaleza; todos fuimos creados por Él, pero no todos somos Sus hijos. Y es importante saberlo, porque la herencia del Testamento es para las hijos de Dios.

Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.”
Juan 1:12–13

La adopción como hijos de Dios viene únicamente por medio de la fe en Jesucristo. Solo entonces pasamos de ser criaturas a hijos, y podemos tener pleno acceso a la herencia que el Padre dejó en Su Palabra.

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”
Romanos 8:14–15

Reflexionemos hoy

Si nunca has recibido a Jesucristo como tu Señor y Salvador, todavía no eres heredero. Estás leyendo un testamento que no te pertenece hasta que por fe entres en la familia de Dios.

La pregunta es: ¿ya eres hijo de Dios?
Si tu respuesta es sí, entonces abre cada día el Testamento que tu Padre dejó: la Biblia. Allí conocerás tu herencia, y el Espíritu Santo te guiará para vivir conforme a ella.

Si tu respuesta es no, hoy es el día de venir a Cristo, arrepentirte de tus pecados y recibirlo por fe. Solo entonces podrás disfrutar de la riqueza de la herencia eterna que el Padre preparó para Sus hijos.

“Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con Él a fin de que también seamos glorificados con Él.”
Romanos 8:17

Ya eres rico, Jesús ha venido a darte una vida y vida en abundancia…  todo está escrito en el Testamento que te ha dejado como hijo, pero si no lo lees, nos sabrás todo lo que tienes.

“El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?”
Romanos 8:32

Este versículo es una de las promesas más poderosas de la herencia que tenemos en Cristo: si Dios ya nos dio lo más valioso —a Su Hijo—, con Él también nos asegura todas las demás bendiciones espirituales. Debemos comprender que es CON Él…  y no apartados de Jesús, todas las riquezas en gloria que Dios nos da, vienen juntamente con Su Hijo Jesús.

Hoy es el día esperado! Accede a la familia de Dios y recibe todo lo que te ha dejado en El Testamento.

Por tu Encuentro con Jesús,
-Ani Garza T

Facebook Comments

CLIC AQUI PARA DESCARGAR EL MENSAJE

Esta entrada ha sido publicada en Mensajes, Promesas, Uncategorized, Vida eterna y etiquetada como , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *