
Isaias 55:6
La Palabra de Dios nos hace un llamado urgente:
“Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca.”
Isaías 55:6
Buscar a Dios no es un asunto religioso ni un ritual vacío. Se trata de una relación personal con Cristo Jesús, el Hijo de Dios, quien vino a salvarnos. Dios quiere que lo busquemos con todo nuestro corazón, porque es allí donde Él se revela a quienes le buscan de verdad.
“Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón.”
Jeremías 29:13
No en religión, sino en relación.
Muchos creen que tener religión o pertenecer a una religión es suficiente. Sin embargo, la Biblia enseña que lo que necesitamos es un encuentro personal con Cristo. Él mismo dijo:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí.”
Juan 14:6
La salvación no se encuentra en reglas humanas ni en instituciones, sino en Jesús, quien nos reconcilia con el Padre. Aunque nos hayan enseñado que la salvación viene solo a través de una religión, La Biblia dice que la Salvación viene solamente por la persona de Jesús; Quién dio su vida en la cruz para pagar por nuestro pecado y saldar nuestra deuda.
La realidad del pecado y la esperanza en Cristo. La Biblia es clara respecto a nuestra condición sin Dios:
“Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Romanos 6:23
Todos hemos pecado y estamos separados de Dios. La Biblia dice que no hay ni aún uno justo. Pero la buena noticia es que Dios nos ofrece vida eterna en Su Hijo Jesús como un regalo, no como algo que podamos ganar por nuestras obras.
Y me encanta saber que Dios quiere darnos esta seguridad, no quiere que dudemos de Su promesa. Él no quiere que vivamos en duda o incertidumbre sobre nuestro destino eterno. Él nos asegura en Su Palabra:
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.
1 Juan 5:13
Muchos creen que la vida eterna comienza cuando morimos, pero no es así… la vida eterna empieza cuando conocemos al Único Dios Verdadero y Recibimos a Su Hijo Jesús.
No es complicado! Solo hay que disponer nuestro corazón no solo para creer en Dios, sino para CREER lo que nos dice en Su Palabra, por eso la importancia de leerla! Lee tu Biblia!
Hoy te pregunto … ¿Sabes en dónde pasarás la eternidad? ¿Ya está tu nombre escrito en el Libro de la Vida?
Mira lo que dice el Testamento que nos dejó nuestro Padre Celestial.
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Juan 17:3
La pregunta hoy es personal: ¿Sabes dónde pasarás la eternidad?
No se trata de religión, sino de conocer a Cristo. Si le entregas tu vida, si te arrepientes de tu incredulidad, de haber vivido a tu manera, de tu independencia de Dios y lo confiesas como Salvador y Señor, tendrás la seguridad de una eternidad con Él.
“si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.”
Romanos 10:9-10
Dios sigue tocando la puerta de nuestro corazón, insistiendo a que pongamos nuestra mirada en Él. Hoy tienes la oportunidad de buscar a Dios mientras puede ser hallado, mañana puede ser demasiado tarde si una situación te roba la vida. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Entrégale tu corazón a Jesús, confía en Su sacrificio en la cruz y recibe el regalo de la vida eterna.
Arrepiente de tu independencia de Él, de justificar que ya tienes una religión, de tu incredulidad, de andar bajo tu propio razonamiento, comiendo del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal (en donde tu has decidido lo que está bien y mal sin considerarlo). Reconocelo y confiésalo como tu único y suficiente Salvador y Señor, en Él tendrás una nueva vida, un nuevo nacimiento, serás una nueva creatura.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.”
2 Corintios 5:17
Él está cerca, esperando que lo llames con todo tu corazón. Un solo paso, pero sincero, es lo que necesitamos dar. Dios hace lo demás!
“Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”
Santiago 4:8
Por tu Encuentro con Jesús,
-Ani Garza T
