
Juan 16:13
Estos últimos días he estado pensando en por qué hay personas, como yo, que no llenamos de leer y meditar en la Biblia, y otras personas que tienen cero interés. Y hoy amanecí pensando en esto…
Es una realidad que para algunos, la Biblia es pan, agua, vida, un alimento indispensable; y para otros, es aburrida, pesada, innecesaria o dicen: “no la entiendo o no la necesito”.
Lo que más me encanta de la Biblia, es precisamente que tiene TODAS las respuesta a cualesquiera que sea nuestra inquietud. Es increíble como un solo libro puede contener la respuesta a absolutamente todos los temas, no solo los espirituales, sino también lo que tiene que ver con lo físico y lo emocional.
Y hoy amanecí con algunos puntos que me están aclarando esto, y lo entiendo porque yo también estuve del lado de “cero interés” en la Biblia, pero ahora es todo lo contrario.
Estas son algunas razones que he encontrado, porque yo estuve ahí:
1) Porque la carne no desea las cosas del Espíritu
Primero debemos entender que el hombre es carne (físico) y espíritu también… el hombre sin el Espíritu, que aún no ha nacido de nuevo (como se explica en Juan 3) es un hombre natural, así nacemos todos.
Y precisamente lo natural en el ser humano no es buscar a Dios, y no solo no buscarlo, sino en ocasiones huir de Él. Porque la carne entiende las cosas de la carne, y el espíritu entiende las cosas del espíritu, no hay mas.
“Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender.
1 Corintios 2:14
Asi de claro, el hombre natural, que no ha nacido de nuevo no puede entender las cosas del Espíritu de Dios, las cuales están reveladas en Su Palabra. Todos nosotros hemos estado ahí.
Y si nuestra mente no está puesta en las cosas de Dios ¿en dónde está puesta?
Exacto, en las cosas de la carne, en lo físico.
¿Hay consecuencias por esto?
“Porque la mente puesta en la carne es muerte… pues no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo.”
Romanos 8:6–7
Cuando la carne gobierna, la Biblia no produce hambre: produce rechazo.
2) Porque muchos creen que no necesitan a Dios
Una de las mentiras más peligrosas es pensar: “Estoy bien, no soy tan malo, Dios sabe que tengo buen corazón”. Pero la Palabra dice otra cosa:
“No hay justo, ni aun uno… no hay quien busque a Dios.”
Romanos 3:10–11
“Por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios.”
Romanos 3:23
Si una persona no ve su necesidad, no buscará el remedio. Y Cristo es el único remedio. El es la solución a todos los problemas latentes que vemos en el mundo, ya sea físicos, emocionales y espirituales. Solo Él es la Respuesta: Jesucristo, Nombre sobre todo nombre.
3) Porque aman más la oscuridad que la luz
La Biblia no solo informa: expone. Y eso incomoda.
“Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas.”
Juan 3:19
Muchos no rechazan la Biblia por falta de tiempo o porque dicen no entenderla; la rechazan porque la Biblia confronta su vida. Nos confronta, es un espejo para el alma.
4) Porque el dios de este mundo ciega el entendimiento
No todo es “falta de interés”; también hay guerra espiritual real.
En los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo…”
2 Corintios 4:4
Satanás no quiere que veas a Cristo en la Palabra, porque cuando lo ves, eres llamado a rendirte a Él. Obtendrás la Vida Eterna, tendrás la Salvación de tu alma.
5) Porque están espiritualmente muertos… y el muerto no tiene hambre
La falta de apetito o hambre espiritual revela la razón, y esto es algo serio y muy importante de reconocer.
“Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”
Efesios 2:1
Si no podemos entender, ver y creer esto, seguiremos muertos espiritualmente, separados de la relación personal con Dios.
Un corazón regenerado, hecho nuevo, empieza a desear la voz de Dios, del Padre, escuchar Su Palabra. Por eso, cuando nacemos de nuevo, del espíritu, Pedro dice:
“desead como niños recién nacidos la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis…”
1 Pedro 2:2
6) Porque no tienen al Espíritu Santo… o lo resisten
Dios no dejó su Palabra para ser un libro de adorno en la mesa de centro o en la entrada, ni para que se quede guardado.
Me llama mucho la atención como Dios se ha encargado de poner en nuestra casa una Biblia, hasta en los cajones de los hoteles no las deja, y nosotros insistimos en no abrirla. Solo el Espíritu de Dios, cuando llega a nuestra vida es Quién nos invita a leerla.
“Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad…”
Juan 16:13
Solamente el Espíritu nos puede guiar a la Verdad de la Palabra de Dios, a Jesús: Él es la Verdad. Sin el Espíritu, la Biblia parece que solo tiene “texto”. Pero con el Espíritu que Dios ha hecho morar en quienes creemos, la Biblia se vuelve vida. Jesús es la Vida.
Jesús ES la Palabra de Dios hecha carne, hecha hombre.
Entendamos esto:
La Biblia es el testamento de Dios para revelarnos a Cristo
Dios nos dejó Su Palabra para mostrarnos Su gloria, Su verdad, Su voluntad… pero sobre todo, su plan de salvación en Jesucristo.
“Las cuales [las Escrituras] te pueden dar la sabiduría que conduce a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.”
2 Timoteo 3:15
Es urgente y de vida o muerte que entendamos el Mensaje Central, ¿por qué necesitamos a Cristo, a un Salvador?
“Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Romanos 6:23
“El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado…”
Juan 3:18
Te quiero decir esto con amor y respeto …
Si no hay hambre por la Palabra… por leer la Biblia, si no hay deseo de conocer a Cristo… si todo lo espiritual te parece indiferente… entonces no lo justifiques:
pídele a Dios que examine tu condición, tu corazón.
Porque donde está el Espíritu Santo, hay convicción, hay luz, hay guía, hay vida, hay sanidad. Y cuando reconocemos a Jesús como Rey, y viene a reinar en nuestra vida, Su voz en la Escritura se vuelve no solo necesaria, sino indispensable.
Le doy gracias a Dios, por ese día que abrí el armario de mi esposo buscando unas baterías, y me encontré una Biblia que nadie leíamos, la hojee y al final solo estaba escrito: Lucas 11:13 .
Ni siquiera sabía en que parte de la Biblia podía encontrar ese versículo, pero lo busqué y me encontré con esto:
“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
Lucas 11:13
Sin entender bien lo que significaba… se lo pedí, y ese fue el inicio de mi “curiosidad” por entender las cosas de Dios… me trajo convicción de pecado, arrepentimiento y una vida nueva que no me queda más que darle GRACIAS y ADORARLO todos los días de mi vida.
Por tu Encuentro con Jesús,
-Ani Garza T
