Porque dices que ves…

Por Ana Maria GT
Nov. 25, 2010

Ayer, mientras escribía el mensaje “Quieres conocer a Dios?”, El Señor me mostró algo que me sorprendió. Nosotros, los que creemos en Jesus, cuanto tiempo hemos estado orando por nuestros familiares o amigos que todavía no tienen el privilegio de conocerlo como Señor. Cuantas veces le hemos pedido citas divinas para poder compartir de su hermosa Palabra? Obtenemos la cita, compartimos su Palabra pensando que ese día El Señor tocará su corazón, y que asi como nosotros, también ellos caerán rendidos a sus pies; pero no pasa nada. Aunque sabemos que los tiempos del Señor no son nuestros tiempos, que sus Pensamientos y Caminos, tampoco son los nuestros (como quien dice, El es mas sabio que nosotros); sabemos que personas no pueden convencer a personas de que Jesus es El Salvador, y aún asi, queremos que Dios se apresure a revelarse.

Recordando el pasaje cuando Jesus les pregunta a sus discípulos que quién decía la “gente” que era Él; y después les pregunta a ellos quien dicen que EL ES; Pedro contesta: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”. Jesus le contestó: “Bienaventurado eres Pedro, porque ESO no te lo REVELO carne ni sangre (persona), sino mi Padre que esta en el Cielo”.

Podemos ver claramente que La Revelación de quién es Jesus, solamente la puede dar Dios mismo. No hay duda que cuando buscamos a Dios de todo corazón, Él nos dirigirá a Jesus, a La Biblia. Cuantos testimonios hemos encontrado de personas que en un hotel o en un hospital, buscan a Dios, y cuando abren un cajón se encuentran con la Biblia, o quizá alguien les habla de Jesus. Y es en un momento de soledad o dolor, que al hojear este libro maravilloso o escuchar de Jesus, es que uno se encuentra con el Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, y de todo cuanto existe.

El asunto es, que cuando estaba escribiendo el mensaje de ayer, primero inspirada por una persona que dice no conocer a Dios; y el mensaje tan sencillo que quería dar era…. “Si realmente quieres conocer a Dios, pues lee Su Palabra, La Biblia”.
Pero al estar escribiendo el mensaje, se venia a mi mente también otra persona que dice SI conocer a Dios pero sin intención de leer Su Palabra. Y estuve recordando en como yo pensaba antes de conocer a Cristo; si creía en Dios, el Todopoderoso, el Creador, pero realmente no lo conocía.

Y Dios me sorprendió con este pasaje….
Los fariseos decían “conocer” a Dios, y cuando lo tenían enfrente de ellos no lo reconocieron. Que trizte escena y que vergüenza, decir que conocemos a alguien, nos jactamos de que es todo en nuestra vida, y cuando tenemos a esa persona enfrente, no solamente no lo reconocemos, sino que lo negamos.

Cuando Jesús sana al ciego de nacimiento, y los fariseos se dan cuenta que Jesús lo ha sanado, le dicen: “Da gloria a Dios; nosotros sabemos que este hombre (Jesus), es un pecador”. Y el ciego contesta: “…. una cosa sé, que yo era ciego y ahora veo.”

Los fariseos tenían a Dios, a Jesus frente a ellos, haciendo milagros, y aún así lo negaban diciendo que era un pecador, y era Dios!!! Entonces Jesus les contesta: porque dicen que VEN a Dios, y no me VEN a MI que Soy Dios, entonces vuestro pecado permanece. Que trizte! Decían que VEIAN a DIOS, y realmente no lo veian, no veian a Jesus, al Dios Verdadero.

Y Jesus dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos.
Algunos fariseos que estaban con El oyeron esto y le dijeron: Acaso nosotros también somos ciegos?
Jesus les dijo: Si fuerais ciegos, no tendrías pecado; pero ahora, porque decís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.
Juan 9:39-41

Cuando Jesús le devolvió la vista al ciego, le preguntó: “Crees tu en el Hijo del Hombre?” Y el ciego respondió y dijo “Y quien es, Señor para que yo crea en El?”, y Jesus le dijo: “Pues tu le has visto, y el que está hablando contigo, ese es. Entonces el ciego le dijo: “Creo, Señor, Y lo ADORO”.

Wow!! Jesus vino, sanó al ciego, el ciego reconocío que Jesus era el Señor y le adoró. Nunca se jactó de haberlo conocido antes, pero cuando Jesus vino a su vida, El le abrió sus ojos fisicos y espirituales.

En cambio, vemos a los fariseos, diciendo que conocían a Dios, y cuando Dios viene en la persona de Jesus, tal y como lo habian leido cientos de veces en las escrituras, no lo reconocen. Jesus se molesta con ellos, porque dicen que VEN y no lo VEN, por lo que su pecado permanece. En cambio, una persona sincera, humilde, que reconoce que no conoce a Dios, que esta ciega en cuanto a las cosas espirituales, al momento de leer las escrituras Dios se le revelará.

Es necesario creer en Jesus, para que Dios en su Espiritu Santo venga a morar en nosotros, para guiarnos a la Verdad de Su Palabra, haciendo habitación en nosotros y convirtiendonos en su templo. Los fariseos, creen en Dios, pero no en Jesus, por lo tanto, siguen muertos en sus pecados, siguen muertos espiritualmente.

Jesus dijo:

Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador (Espiritu Santo) no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.
Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque no creen en mi……
Juan 16:7-9

El que ha visto a Jesus, ha visto al Padre; el que no ha visto a Jesus como Señor, no ha visto al Padre.
Jesus se revele hoy a tu vida! Ve a EL HOY!

 

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