Para ver el reino de Dios

Por Ana Maria GT
Enero 25, 2011

Jesus le dijo a Nicodemo que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

1Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos.
2Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.
3Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.
4Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
5Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
6Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7No te asombres de que te haya dicho: “Os es necesario nacer de nuevo.”
8El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Juan 3:1-8)

Nadie que no haya nacido de nuevo puede ver el reino de Dios, y no hay manera de explicarlo con palabras. Jesús le dijo claramente a Nicodemo (un fariseo religioso conocedor de las escrituras), que si no nacía de nuevo no podría ver el reino de Dios. Nicodemo era un hombre prominente entre los judíos, y no entendía las cosas del reino de Dios, porque no había nacido del Espiritu.

Jesús lo dijo muy claro, el que es nacido de la carne, carne es (todos hemos nacido de la carne, del vientre de nuestra madre), pero el que es nacido del Espíritu, espíritu es. Es necesario que nazcamos del Espíritu de Dios para poder entender las cosas de Dios. Cuando nacemos, no nacemos con el Espíritu Santo integrado, como muchos creen, es necesario nacer del Espíritu. Si no fuera así, Jesus no se lo hubiera explicado a Nicodemo.

Las personas que aún no han nacido del Espíritu no pueden entender las cosas de Dios, porque estas se disciernen espiritualmente. La Biblia, esta escrita por hombres inspirados por el Espiritu Santo de Dios, por eso las personas que no han nacido de nuevo no pueden entender las escrituras, para ellas es solamente un libro escrito por hombres. No pueden entenderlo espiritualmente, porque no tienen el Espíritu Santo que los guía a la Verdad de la Palabra de Dios. Y lo único que pueden ver es un libro escrito por hombres, no logran ver el Espíritu de Dios plasmado ahí. Y les podemos decir: mira lo que dice Jesus aquí, “Yo Soy el Camino, La Verdad y La Vida; nadie viene al Padre sino a través de mi”, y no entienden lo que eso significa. Puedes mostrarles uno y otro pasaje en donde Dios dice: “Clama a MI, y yo te responderé”, y siguen sin comprender. Prefieren seguir confiando en lo que siempre han creido, lo que los hombres les han dicho o enseñado, antes que creer en la Palabra de Dios.

Porque entre los hombres, quien conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente… (1 Corintios 2:11-12)

No hay manera de entender las cosas de Dios, sino mediante el Espíritu Santo que Dios ha hecho morar en nosotros cuando hemos CREIDO, es por FE en el autor de la misma, que podemos entender las cosas de Dios. Porque sin fe, es imposible agradar a Dios, ya que es necesario que el que se acerca a El, crea que EL existe y es galardonador de los que lo buscan.

Nadie puede ver el reino de Dios a menos que hayamos nacido de nuevo. El hombre natural, que aún no es completo en Cristo, no acepta las cosas de Dios, no las puede entender. No debemos esperar que un inconverso nos entienda, lo mas que podemos hacer es hablarle de Cristo, orar, y que sea Dios mismo quien se revele a sus vidas.

Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. (1 Corintios 2:14)

Solamente Dios Padre nos puede librar del dominio de las tinieblas para trasladarnos a su Luz admirable, al reino de su Hijo amado, en quien tenemos el perdón de nuestros pecados y una nueva vida en El. Solamente Dios es el que puede traer la revelación de quien es Jesucristo.

Y no hay manera de poder explicar como es que se nace del Espíritu.

8El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Juan 3:8)

Lo que si se puede ver con claridad es el efecto del Espiritu Santo obrando y transformando la vida de la persona. Así como no podemos ver como es el viento, ni de donde sale, podemos escuchar su sonido, y ver la forma en que mueve las hojas de los árboles y el movimiento en general que provoca a su paso.

Cuando nacemos del vientre de nuestra madre, requerimos alimento para poder crecer y desarrollar nuestro cuerpo físico; empezamos con leche, y conforme vamos madurando podemos ir digiriendo alimento sólido. Cuando nacemos del Espiritu, también necesitamos alimento espiritual, que es la Palabra de Dios; leche para el recién nacido y carne para el maduro espiritual. Una evidencia de que hemos nacido del Espíritu, es que empezamos a tener mucha hambre de la Palabra de Dios, que nos alimenta y fortalece nuestro Espíritu.

Jesús dijo cual era la forma de alimentar nuestro Espíritu: “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6:63)

“desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcais para salvación, si es que habeis probado la benignidad del Señor. (1 Pedro 2:2)

El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio. (Marcos 1:15)

 

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Una respuesta a Para ver el reino de Dios

  1. Arnaldo dijo:

    Hola exelente enseñansa, inspieadicimo en Dios.. muchas bendiciones

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