Nuestras armas

En-Cristo-somos-mas-640En los dos últimos mensajes:  Estamos en Guerra  y  La carne contra el espíritu, vimos que tenemos una lucha diaria, primero: contra el diablo y huestes espirituales de maldad; pero también, tenemos una batalla interna, entre nuestra carne y nuestro espíritu, los cuales se oponen el uno al otro, y es por eso, que no podemos hacer lo que queremos.

Si la lucha no es carnal, sino más bien espiritual… ¿Cuáles son las armas que debemos utilizar para salir victoriosos de estas batallas?

Cuando leemos la historia de Josafath en 2 Crónicas 20, reconocemos que él y el pueblo vencieron con:  la oración, el ayuno y la alabanza, y Dios mismo les dió la victoria.

Aquí podemos ver claramente que Josafath para vencer, no utilizó armas físicas, sino armas espirituales.  En este pasaje lo podremos comprender bien:

3 Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne. 4 Porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; 5 destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo, 6 y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando la obediencia de ustedes sea completa.
2 Corintios 10:3-6

Nuestras contienda no es carnal, sino espiritual: por un lado el diablo quiere apartarnos de Dios, y por otro lado, nosotros tenemos tantos pensamientos equivocados, que también impiden que verdaderamente estemos en El Señor y permitamos que sea Él, quién pelee nuestras batallas.

Por eso debemos renovar nuestra mente cada día con lo que Dios piensa y dice, y no con lo que el mundo nos ha enseñado. Solamente Él nos puede transformar y guiar en la manera correcta, para salir victoriosos de cada batalla que se nos presenta en la vida.

2 Y no se adapten (no se conformen) a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable (agradable) y perfecto.
Romanos 12:2

Josafath lo entendió bien y lo hizo a la manera de Dios. Tenemos armas poderosas que El Señor nos ha dejado para que las utilicemos y podamos vencer: la oración, el ayuno y la alabanza.
Los muros de Jericó, también cayeron utilizando estas armas, que parecieran inofensivas, pero tienen todo el poder para derribar fortalezas.

¿Recuerdas la manera en que David venció al gigante Goliath?

Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado.
1 Samuel 17:45

¿Con qué armas estas peleando? Recuerda, la lucha es espiritual, y con tus armas carnales jamás vencerás. Es permaneciendo EN El Señor, que venceremos.

En el próximo mensaje, estaremos hablando de la armadura que El Señor nos da, para que diariamente nos la pongamos. Es una armadura que Dios nos exhorta a usar y que tampoco es física. Sin embargo, compararemos cada pieza presentada, con lo que representa en lo espiritual.

Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales.
Efesios 6:12

Por eso, nuestras armas tampoco deben de ser carnales, sino espirituales.  Dios te bendiga, y te de la victoria en cada batalla, por medio de Su Hijo Jesucristo, quién se entregó asi mismo por ti y venció.

37 Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó.
Romanos 8:37

 

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Una respuesta a Nuestras armas

  1. Laura dijo:

    Hoy escuche una frase: ! A veces lo mas facil es lo mas dificil!. Y este pensamiento me llevo a Juan 3:16 Dios no nos perdona si nosotros no perdonamos.
    La mayoria de nosotros estamos estancados y encadenados a situaciones que no nos dejan avanzar y por mas que queramos no podemos. Tal vez porque ha habido algo o alguien que a marcado nuestra vida negativamente, y es alli donde queda una herida imposible de sanar. Muchas veces fuimos heridos por personas que amamos y algunas veces por extranos, cualquiera que sea el caso, esto no nos deja avanzar y dejarlo atras, es imposible, es como si pasara el tiempo y continuamos viviendo y haciendonos mas viejos, pero eso no importa; porque esa herida, solo esta de rascarle tantito y vuelve a revelarse ese dolor, como si hubiera sido ayer.
    Y si, existe un antidoto para este mal!, SOLO UNO. El perdonar o asi sea el caso, pedir perdon.
    Esta es la solucion mas facil, efectiva, economica, simple y hasta podriamos decirlo esta es “La Unica” solucion . Todas las demas que existen, ! no funcionan!, son como los alka selzer, que mientras dure el burbujeo todo esta bien, pero despues nada pasa, todo vuelve a la normalidad y volvemos a sentir ese dolor y vacio y hasta una tristeza doble porque la esperanza que habiamos puesto en esa solucion no funciono. Y ahora que ?. Una de estas malas soluciones serian: alejarnos de la persona que nos hizo ese dano u ofensa, o recurrir a el odio o venganza, o tal vez a remedios de brujeria para limpiarnos de toda mala vibra y en alguno de los casos, que si la persona que nos ofendio ya haya fallecido y asi podamos decir: al fin! al fin! mi problema se acabo. Pues dejame decirte que no es asi, pues aun que esa persona que te ofendio ya no existe, la herida sigue ahi, no se cierra.
    Recordemos que somos hijos de Dios por lo tanto estamos hechos a su imagen y semejanza, todo nuestro ser se rige por sus leyes y por su amor hacia nosotros. Y tanto amor nos tiene que, El entrego a su Hijo Jesucristo para el perdon de nuestros pecados y El nos perdona todo; Y lo mas importante. tanto nos ama que no nos quiere ver encadenados a nada ni nadie. Y Asi nosotros tenemos que perdonar y pedir perdon por lo que tambien nosotros hemos ofendido, para ser libres! libres! libres!.
    Y como dije al principio. hay veces que lo mas facil es lo mas difici!.
    Hubo una ocacion en que yo no podia perdonar a alguien que me hizo tanto dano y el tiempo pasaba y pasaba y mas y mas era mi dolor y mi alejamiento con Dios. Hasta que puse fin! a esto y le dije a Dios : SENOR YO EN MIS FUERZAS NO QUIERO NI PUEDO PERDONAR, PERO TU EN MI SI!. Ayudame quiero ser libre de esta situacion. Y asi fue como el Senor en mi hizo la obra de liberacion.
    Que el Senor Jesucristo te de la gracia de perdonar y de pedir perdon. No empieces el 2016 sin hacerlo. DIOS TE BENDIGA HOY Y SIEMPRE.
    PERODNAR Y PEDIR PERDON NO TE HACE TONTO Y DEBIL. TE HACE SABIO Y FUERTE.

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