Hagan esto

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¿A qué se refería Jesús cuando en la Última Cena dijo lo siguiente:?

23 Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto es Mi cuerpo que es para ustedes; hagan esto en memoria de Mí.”

25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: “Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre; hagan esto cuantas veces la beban en memoria de Mí.”

26 Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que El venga.
1 Corintios 11:23-26

Jesús expresó claramente que entregaría su cuerpo y derramaría su sangre por nosotros. Y la importancia de que nosotros comiéramos y bebiéramos esto, pero no literalmente.
Él se refería a que recibieramos y creyeramos que su cuerpo sería partido y su sangre sería derramada, con un propósito de bendición para nuestra vida.

Oremos para que El Espíritu Santo nos de el entendimiento para poder discernir lo que Jesús habla en forma literal y lo que habla en forma simbólica o metafórica.
Jesús jamás pretendió que nos comiéramos su cuerpo y bebiéramos su sangre literalmente; sino que comprendiéramos la importancia de aceptar lo que esto significa para nuestra vida espiritual y física.

Jesús dejó dicho que: cada vez que nos reunamos en Su Nombre, a compartir el pan y el vino; podamos hacerlo en Memoria o Recordando lo que Él hizo en la Cruz: Entregar su cuerpo y derramar su sangre (morir), y para no olvidarnos de Él, lo sigamos haciendo hasta que El venga. Porque Cristo viene pronto por su Iglesia, para llevarnos a la Casa del Padre, en donde está preparando una habitación/morada para los que creemos en Él.

Muchos cristianos y/o católicos hoy, se están perdiendo de la bendición de Dios (espiritual y físca), por no comprender la enseñanza de Jesús. Y en vez de discernir correctamente el cuerpo y la sangre del Señor, lo hacen literal e indignamente.

Jesús lo expresó así:

27 De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. 30 Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre ustedes, y muchos duermen (han muerto).
1 Corintios 11:27-30

¿Qué es lo que representa compartir el pan y el vino, tener comunión unos con otros, en MEMORIA de Jesucristo?

Precisamente eso, tener comunión entre los creyentes para recordar, mientras Cristo regresa por su Iglesia, que Él es la Pascua; El Cordero de Dios sacrificado que derramó su sangre para: quitar el pecado y librarnos de la muerte; y que entregó su cuerpo: para llevar nuestro dolor y enfermedades.
En el sacrificio, Jesucristo llevó nuestros pecados a la cruz (espiritual) y nuestras enfermedades a la cruz (físico).

Así, como fue necesario que los israelitas sacrificaran un cordero sin mancha, y untaran la sangre en los dinteles de las puertas, para que la muerte pasara por encima (pass over) y no llegara a sus primogénitos en la última plaga (y por la cual el Faraón permitió la salida del pueblo de Dios de la esclavitud de Egipto); hoy, la sangre de Jesús, derramada en la cruz, también nos libra de la muerte (espiritual) que produce el pecado, El es el Nuevo Pacto, ya no hay que sacrificar un animal año tras año para cubrir los pecados del pueblo (eso era solamente una sombra de lo que había de venir).
Cristo, es El Cordero de Dios, La Pascua (Passover), El Nuevo Pacto,  Quién derramó su sangre para lavar tu pecado y limpiarte una vez y para siempre!
¿Lo recibes, lo puedes creer/beber?

Y, ¿Qué significa cuando Jesús partió el pan; Su cuerpo herido, partido y entregado por nosotros?

17 para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: “El tomó nuestras flaquezas y llevo nuestras enfermedades.”
Mateo 8:17

Pero El fue herido (traspasado) por nuestras transgresiones,
Molido por nuestras iniquidades.
El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El,
Y por Sus heridas (llagas) hemos sido sanados.
Isaías 53:5

La Pascua, la muerte del Cordero de Dios, es equivalente a la Comunión de la Iglesia; en los cuales se consideran los dos elementos importantes: La sangre/copa y la carne/pan.

Por la sangre de Cristo derramada en la cruz, obtenemos el perdón de nuestros pecados y una vida espiritual.
Por el cuerpo partido de Cristo, por sus heridas o llagas, obtenemos la sanidad física.

¿Lo crees, lo puedes recibir/comer?

La sangre de Cristo trae perdón (espiritual); y el cuerpo partido de Cristo trae sanidad (física). Compartamos la copa y el pan, en memoria del sacrificio de Cristo.

103 Bendice, alma mía, al Señor,
Y bendiga todo mi ser Su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, al Señor,
Y no olvides ninguno de Sus beneficios.
3 El es el que perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus enfermedades;
Salmo 103

Dios nos de el entendimiento para discernir correctamente lo que recibir la sangre y el cuerpo de Cristo significan.
Y que de una vez por todas comprendamos que Él desea que compartamos el la copa y el pan en MEMORIA de esto, y que jamás pretendió que se creara esa doctrina de “transubstanciación” que pretende hacernos creer, que Jesucristo literalmente deseaba que nos comiéramos su cuerpo y bebiéramos su sangre.
Desviando nuestra atención, de lo que es verdaderamente importante:  comprender el significado y alimentar nuestro Espíritu de Su Palabra. Lee tu Biblia!

63 El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo les he hablado son espíritu y son vida.
Juan 6:63

 

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