El Señor añade

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Cuando hemos tenido el privilegio de habernos encontrado con Dios, y comprendemos lo que Él dice en cuanto a la Salvación, pensamos en nuestros familiares y amigos más queridos y nos entra una urgencia para que ellos también conozcan al único Dios verdadero, al de la Biblia.

Y, ¿qué sucede en la gran mayoría de los casos cuando recién empezamos a compartir?

Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente.
1 Corintios 2:14

Así es… como no entienden, creen que nos volvimos locos, necios, fundamentalistas o fanáticos.
Y después de estar tratando de compartir algún pasaje bíblico a otros, que no nos pueden comprender y que además se enojan, acabamos por desanimarnos y dejamos de hablar de Cristo.

Pero ¿sabes?, esto no debe de ser así; porque debemos comprender que solamente Dios es Quién da el entendimiento, solamente Él es quién añadirá los que vayan siendo salvos en Su tiempo perfecto y escribirá sus nombres en el libro de la vida. A nosotros nos queda: seguir alabando a Dios, estar alegres, ser compartidos y sencillos… y Dios hará lo demás.

46 Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.
Hechos 2:46-47

Sabemos que hay un velo (físico y espiritual), que impide el entendimiento; casi todos lo tenemos o lo tuvimos.

14 Pero la mente de ellos se endureció y, hasta el día de hoy, cada vez que se lee el antiguo pacto, el mismo velo les cubre la mente para que no puedan entender la verdad. Este velo puede quitarse solamente al creer en Cristo.
2 Corintios 3:14

Si has creído y conocido a Cristo y tienes familiares y amigos que no quieren saber del Dios de la Biblia porque anteponen sus razonamientos, creencias, tradiciones o pecado; hoy quiero decirte que Dios entiende perfectamente bien esa frustración que tenemos. No te desanimes.
Yo también la tuve, y a veces la sigo teniendo; porque uno cree, que cuando se encuentra con la Verdad, con Jesús, con Dios, es muy fácil explicarles a otros para que entiendan de una vez por todas la Verdad; pero cuando no hay un corazón dispuesto a recibir, la semilla, que es la Palabra de Dios que queremos compartir, no dará fruto.

Y esto me recuerda a la Parábola del Sembrador que Jesús nos dejó. El sembrador salió a sembrar la semilla, la Palabra de Dios, una parte cayó al lado del camino, otra parte entre espinos y otra entre pedregales; solamente una parte cayó en buena tierra, y solamente esa dio fruto, y hasta al ciento por uno.

La Palabra de Dios es la misma, no cambia, lo que hace que pueda dar buen fruto o no, es el corazón de quién la recibe. Aquí vemos como solamente una cuarta parte cayó en buena tierra y dio fruto, la demás se secó o se perdió. Muchos oyen, pero solo pocos la reciben en su corazón.

20 Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.
Marcos 4:20

Dios de lo malo, saca cosas buenas; y sabes, esa frustración que a veces tengo de ver tanta gente creyendo en el engaño, se ha convertido en una pasión por compartir más de la Verdad, de Jesús, de Su Palabra. Y el no poder a veces hacerlo de manera personal, porque algunas personas no desean escuchar, fue lo que me llevó a crear este Blog de EncuentrosconJesus.com.
Es por medio de este Blog que he aprendido a satisfacer la pasión que Dios ha puesto en mi de Conocerlo más y de Compartir de Su Palabra, a tiempo y fuera de tiempo.

Muchas personas hoy lo leen y quizá no todas crean o comprendan, pero el mandato que Dios nos ha dado para llevar al Evangelio a toda criatura y ser pescadores de hombres para extender su reino, es un privilegio y oportunidad que no debemos desaprovechar, entendiendo que la semilla no siempre caerá en buena tierra. Aún así, nos gozamos, cuando algunos cuantos escuchan y reciben la Palabra con gozo y nace el deseo en ellos, de conocer más de Jesús, y permiten que Dios cumpla Su Propósito en ellos.

Jesús mismo, no fue profeta en su propia tierra; no pudo hacer milagros en Nazareth porque no creían en Él. Pero cuando llegó a Jerusalén, la gente lo empezó a conocer, a confiar en Él y ahí se pudo manifestar Su gloria.
Finalmente esa misma gente, la que recibió milagros y sanidades, resultó malagradecida e incrédula y lo crucificó. Pero yo me pregunto que si yo hubiera estado ahí, quizá hubiera pensando lo mismo que los demás, que Jesús era solamente un impostor haciéndose igual a Dios, y quizá, también hubiera gritado que lo crucificaran, no se.

Hoy le doy gracias a Dios porque he conocido a Jesús no como un impostor, mentiroso o blasfemo para también crucificarlo, ni tampoco como simplemente un profeta más, excelente maestro y buen hombre; sino como el Único Hijo de Dios, el Dios Verdadero, Quién ha venido a quitarme el velo para darme entendimiento, a Salvarme, y ahora es mi único Señor. Y además, ha escrito mi nombre en el Libro de la Vida, del Cordero, y sé que cuando mi cuerpo muera, yo estaré con Él en Su Reino, en el Paraíso. No por mis méritos, sino por los de Él. Gracias Jesús, te amo.

Dios te bendiga y cumpla el propósito tan grande que tiene para tu vida. Se luz y sal en donde quiera que Dios te lleve, no escondas tu luz debajo de la mesa, tampoco dejes de preservar Sus principios,  y no te preocupes si de vez en cuando irritas a otros… Nunca dejes de ser luz y sal!

13 “Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya no sirve para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

14 “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; 15 ni se enciende una lámpara y se pone debajo de una vasija (un almud), sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. 16 Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos.
Mateo 5:13-14

 

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