El dinosaurio y David

El dinosaurio y David (cuento infantil)
Por Ana Maria GT
Junio 3, 2011


Inspirado por el cuento mas corto del mundo:

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.
De: Augusto Monterroso

David era un niño que aparentaba ser muy valiente, pero realmente era un niño como cualquier otro. El vivía con su familia, sus papás y siete hermanos en una casa de campo pequeña, pero con un terreno muy grande que llegaba hasta el tope de la sierra. Tenían animales de todo tipo, como conejos, ovejas, cochinos, vacas, gallinas, pollos, etc. y a David le gustaba mucho salir en las tardes a jugar con algunos de ellos.

Un día muy caluroso, después de que David lo había pasado con los animales toda la tarde, entra en su casa agotado, y directo a su cuarto para descansar. Como de costumbre, prendió su radio en una estación en donde se escuchaba la música del rock pesado. El siempre presumía que era la mejor música y que le daba mucha energía para lograr todo lo que el se propusiera hacer al día siguiente. Aunque su papá constantemente le decía, que si dejaba el radio prendido durante toda la noche, con ese tipo de música, no iba a poder descansar ni dormir tranquilo, David no hacía caso de apagar el radio. Ese día, su papá también le pidió que recogiera su cuarto, que todo el tiradero que tenía en el piso debía ir a su lugar antes de que se durmiera. David pensó en obedecerlo.

Y esa noche, escuchando rock pesado, David se quedó dormido, y tuvo una pesadilla como nunca antes la había tenido…

Sueña que esta jugando con los conejos como lo hacía regularmente, cuando de pronto ve venir hacia él, siete dinosaurios enormes!! David se asustó mucho, se atemorizó, y empezó a correr, corrió, y corrió sin parar por media hora, estaba exhausto, cansadísimo. Cuando David pensó que ya había dejado a los dinosaurios muy lejos, voltea hacia atrás y ve que el mas grande de todos estaba tras él. David sigue corriendo, y ya medio mareado y cansado, y cerca de un arroyo que pasaba por ahí, se golpea fuertemente con la Roca, que es Cristo. Al golpearse, cae al suelo y pierde la concienca por unos segundos. Pero de repente, David se levanta mas fortalecido que nunca, como volviendo en si y con una valentía real, la que había estado aparentando, que en realidad no tenía.

No entendía exactamente que era lo que le había sucedido, pero además de sentirse fortalecido, no tuvo mas temor del enorme dinosaurio que seguía tras él. Se levanta firmemente y pone su mirada en la cabeza del dinosaurio, un dinosaurio de tres metros de altura. El dinosaurio se sorprende al ver que David había dejado de correr y como que queda a la expectativa por un momento, se queda como paralizado varios metros de distancia del niño. David aprovecha para tomar cinco piedras del arroyo y las guarda en su saco. De pronto, el dinosaurio hace un rugido estremecedor y empieza a dirigirse hacia David. Entonces David, lo ve como un gigante, pero valientemente toma su honda y una de las piedras, se acerca a él, apunta a la cabeza del dinosaurio que ya tenía medida, y le da justo en la frente.
La piedra le pegó tan duro, que el gigante, el enorme dinosaurio, cayó al suelo golpeando la tierra tan fuerte, que se produjo un terremoto en esa zona y murió instantaneamente.

David sin comprender de donde había obtenido esa fortaleza y valentía para enfrentar al dinosaurio, se quedó pensativo y meditando de cómo se sentía justo antes de golpearse con la Roca, y tratando de entender lo que le había sucedido…
Mientras estaba sentado ahí, junto al dinosaurio, escuchó a sus hermanos gritar: “David, David, donde estas? David!!!” Se dio cuenta que sus hermanos lo estaban buscando. David seguía pensativo…. y mientras seguía con su cabeza agachada y sus ojos cerrados, siente como alguien lo toma fuertemente de los hombros y estrujándolo le grita: “David, hermano! Despierta! Es hora de ir al colegio, ya vamos tarde!”.

En ese momento David despierta, despierta de su pesadilla, ve a su hermano ya listo para ir al colegio, el radio seguía prendido… y le comenta: “Me quede dormido, que hora es?” . Su hermano le contesta alterado: “Es hora de irnos al colegio, alistate rápido, mira como esta tu cuarto tirado, con todos los monos de peluche en el suelo, no los recogiste ayer!”. David se sienta en la cama, y antes de levantarse, toma de su buró un libro que su mamá le había dejado, lo hojea y encuentra Flp 4:13… en ese momento comprende lo que le había sucedido después de que se topó con la Roca.

A pesar de los gritos y apuros de su hermano, David se siente tranquilo y en paz; y al quererse levantar, poniendo un pie en el suelo, pisa uno de los monos de peluche… lo que lo hace recordar, que no había recogido su cuarto como su papá se lo había pedido, dandose cuenta que entre todo ese tiradero, el dinosaurio todavía estaba allí.

Puedes leer otro cuento en:
http://www.encuentrosconjesus.com/la-triste-ramita/

 

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