El Cordero de Dios

Por Ani Garza T
Oct 17, 2013

Cordero-de-DiosHe seguido meditando, en como el Antiguo Testamento no tendría ningún sentido sin el Nuevo Testamento, ya que los hechos y lo profetizado en el Antiguo Testamento viene a ser confirmado en el Nuevo.

Y aunque hay muchísima riqueza espiritual en estos dos libros que juntos forman la Biblia, hoy me gustaría enfocar en tres pasajes que si no fuera por Jesucristo, no tendrían ningún sentido.


Mientras lees estos pasajes, piensa en qué es lo que tienen en común…

1.- La ofrenda de Caín y Abel:

Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero a Caín y su ofrenda no miró con agrado. Y Caín se enojó mucho y su semblante se demudó.
Génesis 4:3-5

¿Por qué le agrado a Dios la ofrenda de Abel, y no la de Caín?

2.- Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo Isaac:

1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 2 Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho. 4 Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos. 5 Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros. 6 Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos. 7 Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos. 9 Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. 11 Mas el ángel del SEÑOR lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Abraham, Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 12 Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único. 13 Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El SEÑOR Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del SEÑOR se proveerá. 
Génesis 22:1-14

¿Qué fue lo que sustituyó la muerte de Isaac?

3.- El ángel de muerte no destruye a los hebreos:

4 Y Moisés dijo: Así dice el SEÑOR: “Como a medianoche yo pasaré por toda la tierra de Egipto, 5 y morirá todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está detrás del molino; también todo primogénito del ganado. 6 “Y habrá gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nunca antes lo ha habido y como nunca más lo habrá. 7 “Pero a ninguno de los hijos de Israel ni siquiera un perro le ladrará, ni a hombre ni a animal, para que entendáis cómo el SEÑOR hace distinción entre Egipto e Israel.” 
Exodo 11:4-7

5 El cordero será un macho sin defecto, de un año; lo apartaréis de entre las ovejas o de entre las cabras. 6 “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer. 7 Y tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman. 8 “Y comerán la carne esa misma noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas. 9 “No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.10 “Y no dejaréis nada de él para la mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemaréis en el fuego. 11 “Y de esta manera lo comeréis: ceñidos vuestros lomos, las sandalias en vuestros pies y el cayado en vuestra mano, lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua del SEÑOR. 12 “Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal; y ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el SEÑOR. 13 “Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto. 14 “Y este día os será memorable y lo celebraréis como fiesta al SEÑOR; lo celebraréis por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua.
Exodo 12:5-14

 23 Pues el SEÑOR pasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el SEÑOR pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para heriros.
Exodo 12:23

¿Qué fue lo que libró de la muerte a los primogénitos de los hebreos?

En el Antiguo Testamento Dios nos está diciendo que es solamente a través de un cordero sin mancha que podremos ser librados de la muerte y agradarlo a Él.  En los tres casos podemos ver cómo es que el sacrificio de un cordero es lo que agrada a Dios y es capaz de librarlos de la muerte.  ¿Puedes comprender el significado de esto?

-A Dios lo que le agradó de Abel, fue la ofrenda de un cordero sacrificado y no lo que Caín con su propio esfuerzo le entregó.

-En el caso de Abraham, Dios proveyó el cordero para el sacrificio, en vez de que fuera el hijo de Abraham.   Si no hubiera sido por ese cordero, Isaac hubiera muerto.

-Y en el caso de la última plaga, del ángel de muerte, que destruyó a los primogénitos de los egipcios; la sangre en los dinteles de las puertas de un cordero sin mancha sacrificado, fue lo que libró a los hebreos de la muerte.

En los tres casos podemos observar la importancia del sacrificio o muerte de un cordero sin mancha.

Todo esto, por sí solo, quizá no tenga sentido…

=> Pero si escuchamos lo que dice Juan el Bautista:

27 El es el que viene después de mí, a quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia. 28 Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando. 29 Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Juan 1:27-29

Ahora sí, al reconocer lo que dice Juan el Bautista, podemos comprender a lo que Dios se refería en el Antiguo Testamento: que solamente el Cordero de Dios, Jesucristo, quién fue llevado como un cordero al matadero, puede quitar nuestro pecado, librarnos de la muerte y darnos vida, vida espiritual y vida eterna.

Jesucristo tomó el lugar que nos correspondía a nosotros para que podamos ser reconciliados con Dios y no morir eternamente.

23 Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 6:23

Solamente el que recibamos como regalo el Sacrificio de Jesús en la Cruz es:

1.- Lo que a Dios le agrada, el Sacrificio de Su Hijo (el cordero sin mancha), y no nuestras “buenas” obras (sin considerarlo a Él).

2.-El Cordero que Dios provee para ser sacrificado, tomando nuestro lugar.

3.- Lo que hará que la muerte (espiritual) no llegue a nuestra vida, porque la sangre de Jesús en la cruz de madera, es lo que equivale a la sangre del cordero sin mancha untado en los dinteles de las puertas de los hebreos en la Pascua (Pass over).

Meditemos un poco en lo que dice Juan el Bautista:

11 Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.
Mateo 3:11

29 Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Juan 1:29

¿Lo crees?

 

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