Cuidemos a nuestros hijos!

Por Ana Maria GT
Marzo 24, 2011

Seguimos teniéndoles confianza a nuestras hijos e hijas después de lo que nos han demostrado? La confianza es algo que se gana, o cuando menos se otorga hasta que se pierde. Muchas veces, a pesar de la inmadurez que vemos en nuestros hijos preadolescentes o adolescentes, les damos responsabilidades y permisos que aún no son capaces de manejar. Con el “lema” de: les debes de demostrar que confías en ellos, les damos libertades de más, que aún no saben manejar. Los dejamos solos mucho tiempo, sin estar al pendiente, pensando que se saben comportar. Y después, conforme va pasando el tiempo nos damos cuenta que no eran tan “responsables” y “centrados” como creíamos.

Es tiempo de que como padres de familia despertemos! La generación que les esta tocando vivir a nuestros hijos esta siendo muy difícil, la mayoría de los jóvenes ya no distinguen lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno. Y no solo eso, sino que a lo bueno le llaman malo, y a lo malo le llaman bueno. Dios ya nos lo había advertido. Las cosas “buenas” y “malas” ahora son “relativas”. Relativas a que?? Dios sigue diciendo lo que esta bien y lo que esta mal, y su Palabra no cambia, no tiene sombra de variación, lo que Dios dijo que estaba mal hace miles de años, lo sigue diciendo hoy; pese a que nuestros jóvenes y muchos adultos esten confundidos.

Y nosotros, mientras seguimos confiando en nuestros adolescentes de 10 a 17 años, ellos estan conociendo un mundo peligroso, amistades que en vez de edificarlos los contaminan y corrompen sus buenas costumbres, las que les hemos “enseñado” en casa. Estan metiéndose en el cigarro, el alcohol, la droga, la pornografía y el sexo. Basta con que demos un vistazo en el facebook a las amistades de nuestros hijos para darnos cuenta de la forma en que se comportan. Basta con que dediquemos un par de horas para ver el muro en facebook de lo que escriben y les escriben a nuestros hijos para darnos cuenta que no son tan “buenos niños” como pensamos; ni ellos, ni sus amigos. Una revisada en el historial del explorer para darnos cuenta del tipo de páginas que visitan. No es tan difícil darnos cuenta como andan nuestros hijos, pero a veces no nos damos un tiempo ni siquiera para saber en que pasos andan. Es hasta que un día llegamos a recogerlos de un plan, que los encontramos borrachos. Es cuando empezamos a escarbar un poquito más, y nos damos cuenta que no los llevó la mamá de su amiga como nos habían dicho, sino que se fueron …. y no dicen con quien. Es hasta que recibimos una llamada por teléfono de que nuestro hijo tuvo un accidente automovilístico porque venía con su amigo que manejaba borracho.

Si estas viendo en tu hijo comportamientos raros, si no puede enseñarte su facebook o su historial, si no quiere presentarte a sus amigos, si descubres una mentira tras otra, si ya no te respeta, es porque seguro anda mal. Y sabes que?? Esta pidiendo ayuda a gritos!!! Esa rebeldía que tiene, solamente demuestra el mucho amor, apoyo y comprensión que necesita de su familia, y en especial de sus padres.

Si vez que tu hijo no esta tomando buenas decisiones, no nos hagamos tontos aparentando que confiamos en ellos y que “pronto” van a madurar. No les demos tantas libertades que no saben manejar y que los meterán en problemas cada vez mas grandes. Si no se merecen nuestra confianza, pues no se la demos. No aparentemos demostrarles que confiamos en ellos, cuando ya les hemos perdido la confianza. En que lío mas grande queremos que se metan, para decidir protegerlos. No dudemos en que tanto jalar y soltar la cuerda. Si tu hijo te ha defraudado mas de una vez con malas calificaciones, desobediencia, mentira, alcohol, droga, malas amistades, robos, grocerías… es TIEMPO de ponerles ATENCIÓN, porque ya vamos tarde.

Y como lo debemos hacer? Pues primeramente ir de rodillas y clamar a Dios por una respuesta para que nos diga que tanto debemos apretar y soltar. Dios dice que los hijos son como flechas en manos del guerrero. Nuestros hijos son flechas que Dios ha puesto en nuestras manos para lanzarlos al blanco, a EL, y es EL quien nos puede dar la sabiduría para hacerlo bien.

Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, siendo hombre de doble ánimo inestable en todos sus caminos. Santiago 1:5-8

Dios nos ha dado a nuestros hijos, que son una bendición, pero es nuestra responsabilidad guiarlos a que se conviertan en hombres y mujeres de bien, en el Camino del Señor. Son flechas que nosotros tenemos que dirigir al blanco, y solamente Dios nos puede dar la sabiduría para maniobrar entre la flexibilidad de la madera del arco y la rigidez de la cuerda. Que tanto estirar, como apuntar, y después soltar. No podemos soltarlos antes, porque no darán en el blanco. No será fácil, y con cada hijo será diferente, pero Dios nos dará la sabiduría si se lo pedimos.

Nuestros hijos son nuestra responsabilidad y de nadie más, Dios nos los dió a nosotros porque asi le plació, y nos pedirá cuenta de ellos, asi como de todo lo demás que nos ha dado. Porfavor, CUIDA A TUS HIJOS!! No los dejes solos en este mundo peligroso. Si no te han demostrado que son responsables y maduros, no los sueltes todavía. Ellos nos necesitan. Necesitan recibir de nosotros ese amor incondicional, ese abrazo, y esas palabras de que los vamos a cuidar. No permitiremos que nada malo les pase, ni por malas decisiones que ellos tomen, ni por malas amistades que los puedan dañar. Todavía no es tiempo de soltarlos si aún no son mayores de edad, y no nos han demostrado madurez. Ya no vamos a dejar que hagan cosas que los dañen, ya no vamos a dejarlos solos a merced de diferentes voces que escuchan que son contrarias a lo que Dios quiere para ellos. No es la tele, el internet y las amistades los que los van a educar y guiar. Somos nosotros los padres, quienes nos debemos sentar con ellos, dedicarles mucho tiempo, no dejarlos tanto tiempo solos o con malas compañías. Y acompañarlos hasta que veamos que han decidido Caminar con Jesucristo, la puerta estrecha, y no con las corrientes de todo el mundo.

13Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.
14Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Mateo 7:13-14

9Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto.
Juan 10:9

Mientras tanto, pasemos mucho tiempo con ellos, conozcamos lo que hacen, quienes son sus amigos, cuales son sus intereses, en que dedican su tiempo, que piensan, como piensan. Que escriben, como hablan, quienes y como son sus amigos, que hacen, etc. Conoce en que se esta convirtiendo tu hijo, en un joven de bien, responsable y respetuoso; o en un joven desobediente, rebelde y mentiroso. Dios nos de la sabiduría para saber como dirigirlos y lanzarlos a EL, nuestra meta. Cada uno es diferente, y Dios nos mostrará que hacer con cada uno de ellos. Dios bendiga a nuestras familias, en el nombre de Jesus.

 

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