Arrepentimiento o Autojustificación

ArrepentimientovsJustificacionComo seres humanos imperfectos que somos, no podemos evitar cometer errores, fallas, pecados… Dios lo sabe.
Aún así, nos pide que nos esforcemos y seamos valientes para cumplir con Su Palabra.

7 Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la ley que Moisés mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas.
8 Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.
9 ¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.
Josué 1:7-8

En este pasaje, podemos ver la manera en que podemos lograr prosperar y tener éxito. Pero sabes…  la Biblia también dice: que no hay ni uno justo, no hay nadie que por su propio esfuerzo, pueda cumplir los mandamientos.
Todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios. Pecado significa trasgresión a la Ley de Dios, a los mandamientos que Él nos dejó.
La Ley nos fue dada para hacer evidente que somos pecadores, es la manera en que podemos reconocer que no somos perfectos y que no la podemos cumplir solos. Es una manera para darnos cuenta que necesitamos a Dios en nuestra vida.

Todos fallaremos una y otra vez… y el problema no es que tropecemos, sino lo que hacemos después de darnos cuenta que hemos pecado.

¿Cómo reaccionas cuando te das cuenta de la falla que has cometido? ¿Te arrepientes o te autojustificas?

El Espíritu Santo te llevará al  arrepentimiento. Te permitirá reconocer el mal que has hecho y te llevará a apartarte de esa mala conducta; tendrás el deseo de pedir perdón y sanarás.
Por otro lado, puedes reaccionar con autojustificación. Esta no es la manera en que Dios espera que reaccionemos. Una persona que se autojustifica cuando hace el mal, tiende a echarle la culpa a alguien más, es el otro el que provocó la situación, disminuye su pecado al decir que “todo el mundo” lo hace, etc.
La autojustificación proviene del orgullo y falta de humildad; y lo único que hace es levantar una barrera frente a Dios e impedir la bendición.

Para Dios, las personas valientes, son las que pueden reconocer cuando han fallado, y hallarán gracia delante del Señor.  Dios da gracia a los humildes, pero a los soberbios y orgullosos, los ve de lejos.

Meditemos un poco en la manera en que reaccionamos cuando cometemos errores…
Si seguimos autojustificando nuestra mala conducta y vida pecaminosa, en vez de arrepentirnos, es porque aún no hemos recibido al Espíritu Santo Quién nos redarguye de pecado y nos lleva al arrepentimiento.

Es imposible cumplir los mandamientos con nuestro propio esfuerzo. Es solamente por medio del Espíritu Santo que podemos ser transformados para vivir de acuerdo a como Dios espera de nosotros. Es cuando recibimos a Jesús como Salvador y Señor, que Dios envía al Espíritu Santo a morar en nosotros.

Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y es por la fe en lo que Cristo hizo en la cruz, que pasamos a ser justificados delante de Dios.
Si pudiéramos cumplir la Ley de Dios por nosotros mismos, entonces, por demás murió Cristo. Esfuérzate y sé valiente… reconoce tu incapacidad para vivir de acuerdo a la Palabra de Dios, y entrégale tu vida al Señor, para que sea Él Quién te guíe por el Camino que debes andar.

16 sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado.
Gálatas 2:16

 

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