Amalo, aunque no se lo merezca

Amalo, aunque no se lo merezca
Por Ana Maria GT
Agosto 11, 2010

Una de las armas mas comunes que el enemigo usa para mandarnos al pozo del resentimiento, es la ofensa. Cuantas veces hemos caido en desánimo o depresión por la ofensa de alguna persona, en especial cuando se trata de alguien a quien amamos. Muchas veces el resentimiento se convierte en amargura que contamina a otros, o en ira que hace que salga de nuestra boca palabras tan hirientes que igual destruyen a quienes amamos, o en silencio e ignorancia dañando una herramienta básica de nuestra vida, la comunicación. La Biblia dice que el enemigo ha venido a robar, matar y destruir… y si nosotros le damos entrada o mordemos el anzuelo al recibir la ofensa, el enemigo nos robará la paz, el gozo, la salud, y destruirá nuestro matrimonio y familia, matará también la esperanza de restauración que Dios tiene para nosotros.

Es por esto que debemos de ponernos todos los dias la armadura de Dios (Efesios 6:11-18), la cual nos librará de las asechanzas del diablo, porque sabemos que la lucha no es contra carne y sangre, no es a nivel personal, sino contra potestades y huestes espirituales de maldad y de las tinieblas. La armadura de Dios nos fortalece en el día malo manteniéndonos firmes, y así obtendremos la victoria en cada batalla. La ofensa, además de tumbarnos en el pozo, hace que tomemos decisiones a obscuras de las cuales nos podemos arrepentir. Lo mejor es mantenernos firmes en la Palabra de Dios y pelear con las aramas que Dios nos ha dado.

Sabes cual es el arma mas poderosa que Dios nos ha dado para vencer al enemigo? Esa arma para pelear contra esas asechanzas que vienen a nuestra vida cada día por morder el anzuelo de la ofensa. Recibimos una ofensa que sucedió hace dias, meses o años atrás y aún la seguimos rumiando, nos ha quitado la paz, el gozo, y la abundancia de vida que Jesús ha venido a darnos, y seguimos sin saber que hacer.

Muchas veces vienen a nuestra mente pensamientos de venganza que no nos dejan en paz, queremos pagarles igual, hacer que la persona entienda el daño tan grande que nos causó. Estamos atorados en el pozo y sin poder salir.

Pero hay muy buenas noticias, Jesús también fue ofendido y quizá mas que nosotros, pero la paz que siempre tuvo y reflejó, fué debido al arma que el utilizó. Y de esa arma es de la que hoy quiero hablarte…. el perdón y el amor. No hay arma mas poderosa que esta, que realmente destruya al enemigo de tu vida, llamesele desánimo, depresión, ira, vengnza, etc. Pero te advierto que solo, no podrás lograrlo, necesitas el poder del Espiritu Santo en tu vida para poder perdonar y amar. Necesitas primero reconocer que tu también eres imperfecto y que has hecho mucho daño, si, también a esa persona que te ha ofendido. Creo que ya esta mas que cobrada la ofensa por la forma en que tu también has reaccionado. Lo único que te puede sacar del pozo, es el poder del Espiritu Santo trayendo convicción de pecado a tu vida por ese daño que has hecho, solamente Dios podrá darte el don del arrepentimiento. Es necesario recibir a Jesús en tu corazón, entender que Él ya pagó por tu pecado, y asi poder recibir su perdón. Confesarlo como Salvador y Señor en tu vida, y así, el Espiritu de Jesús en ti, (el mismo que levantó a Jesús de los muertos), te dará el valor de pedir perdón, perdonar y amar.

Nada ni nadie puede contra el amor, ese amor incondicional que damos aunque la persona que nos ofendió no se lo merezca. Eso es amor…. un amor ágape, el que Jesus nos ha venido a enseñar, sin condiciones, un amor que hace que todos tus enemigos se dispersen. Resiste la tentación de morder el anzuelo de la ofensa, resiste al enemigo, y él huirá de ti para conseguirse una presa fácil. El amor es el arma mas poderosa para la desctrucción de fortalezas, es lo único que vencerá al enemigo definitivamente. Usala!

 

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