Ya estaba escrito

Por Ana Maria GT
Dic. 23, 2010

La historia del nacimiento de Jesus no es un acontecimiento aisaldo. En su nacimiento, vida, muerte y resurección se cumplen mas de 400 profecías del Antiguo Testamento.

Aproximadamente 700 años antes de que naciera Jesus, el profeta Isaías había escrito lo siguiente:

Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Isaías 9:6)

Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel. (Isaías 7:14)

Un ángel se le aparece a María para darle el anuncio de como será el nacimiento de Jesus:

Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre que se llamaba José, de los descendientes de David; y el nombre de la virgen era María.
Y entrando el ángel, le dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita eres tú entre las mujeres. Pero ella se turbó mucho por estas palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste.

Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen? Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí, tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril.

Porque ninguna cosa será imposible para Dios. Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.
(Lucas 26:38)

Al saber la noticia, Jesús quiso abandonarla en secreto, pero cuando pensaba en esto, vino a José también un ángel en un sueño:

Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL, que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS. Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer; y la conservó virgen hasta que dio a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús. (Mateo 1:20-25)

Dios Padre nos ama tanto, que dió a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en el CREE no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios nos DIO a su Hijo, es el mejor regalo que jamás hayamos recibido. En Jesús, Dios nos da el regalo de Salvación y Vida Eterna. La razón de la celebración, es este regalo maravilloso que Dios nos dió en Jesucristo.

Porque necesitamos a Jesus? La Palabra de Dios dice que “La Paga de Pecado es Muerte”, muerte eterna, separados de Dios por siempre. Y no habemos ni uno justo en cuanto a que todos hemos pecado y merecemos la muerte. Pero Dios también dice que “La Dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesus”. La misericordia de Dios hacia nosotros es tan grande que nos ha dado una salida muy fácil, un regalo, por gracia, para librarnos del fuego eterno. Y esta VIDA (espiritual eterna) esta en Jesucristo. No podemos darnos el lujo de rechazar este regalo maravilloso, sin Jesucristo estamos perdidos, como ovejas sin Pastor.

Volviendo a la historia del Nacimiento de Jesús, en Lucas 2, habla de que en aquellos días salió un edicto de César Augusto para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado. Y se les pidió que cada uno regresara a su tierra natal. Es por esto que María y José regresan a Belén, la ciudad del rey David, para inscribirse en el censo.

Y sucedió que mientras estaban ellos ahí, María dió a luz a Jesus, envolviendolo en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Que trizte!! El Hijo del Dios Altísimo y no había para El lugar en el mesón. Estuvieron pidiendo posada y nadie los quiso recibir, les pasó de noche la llegada del Salvador del mundo. Quién Dios envió para librarnos de nuestros pecados.

Que no nos suceda lo mismo a nosotros. La Biblia esta llena de hermosas historias que Dios nos dejó para que aprendamos de los errores de Su Pueblo, y no los volvamos a cometer! No seamos como los que no le dieron posada a Jesús, recibamoslo en nuestra casa, en nuestro hogar, en nuestra vida. El sigue tocando a nuestro corazón para que lo dejemos entrar. El quiere entrar a nuestra vida en Su Espiritu Santo, El sigue esperando a que le demos morada. El quiere que seamos EL Templo de Su Santo Espíritu, El quiere que nuestro cuerpo sea su habitación, su morada. Hoy es el día de Salvación! Y que aprendamos lo que Pablo le dijo a los Gálatas: “Ya no soy yo, sino que Cristo vive en mi.”

Dios quiere que nos pongamos a cuentas con Él, que dejemos de ser cabritos para pasar a ser ovejas de su rebaño. El quiere ser el Pastor que nos guía a lugares de verdes pastos y junto a aguas de reposo.
Jesus dijo: “Yo soy El Buen Pastor, y mis ovejas escuchan mi voz… y me siguen”.

Venid ahora, y razonemos –dice el SEÑOR– aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.
Si queréis y obedecéis, comeréis lo mejor de la tierra; pero si rehusáis y os rebeláis, por la espada seréis devorados. Ciertamente, la boca del SEÑOR ha hablado.
(Isaías 1:18-20)

Que hermosa historia la de Jesus, sin duda la mejor y mejor contada por Dios mismo.

Feliz Navidad! Que este llena de regalos y cosas bonitas, pero recordemos que Dios Padre nos dió el mejor regalo en su Hijo Jesús, le costó toda su sangre. El precio que pagó por nuestro rescate llevando nuestro pecado a la cruz, fué con su vida. Tienes idea de lo que vales para Dios? Fuimos comprados no con cosas perecederas como el oro y la plata, sino con la sangre misma del Hijo de Dios. Nuestro Salvador, Señor y Rey! Venid y adoreeemos, venid y adoreeeemos…. venid y adoreeeeeeeemos a Cristo El Señor!!!!

 

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El enemigo viene y la arrebata

El enemigo viene y la arrebata
Por Ana Maria GT
Sept. 21, 2010

Te has preguntado porque a esa persona que le compartiste de Dios, o la llevaste a la Iglesia y estuvo tan entusiasmado con la Palabra ahora esta tan apartado del Camino del Señor? Volviendo a lo mismo de donde paracía Dios lo había sacado y dejándose llevar por la corriente del mundo.

Jesus da una explicación clara de esta situación en la parábola del sembrador. Cuando viene el sembrador, trayendo la semilla que es la Palabra de Dios, esta puede caer en cuatro tipos de tierra, donde la tierra representa el corazón (Marcos 4).
- La que cae junto al camino, es la palabra que es escuchada, pero después viene satanás y arrebata la Palabra. Antes de que la semilla de raíz, si la persona es expuesta otra vez a lugares en donde se mueve el enemigo, este arrebatará la semilla. Los lugares que visita, las amistades que frecuenta, los libros que lee, o lo que ve en internet o la televisión son medios por el cual el enemigo puede entrar a nuestra vida y arrebatar la Palabra sembrada.
- La parte que cae en pedregales, donde no hay tierra suficiente para echar raíz, representa a los que escuchan la palabra con gozo; pero como no tienen raíz y son temporales cuando se levanta la tribulación o persecución por causa de la palabra, se escandalizan y se apartan.
- Otra parte cae entre espinos que ahogan la palabra y no da fruto. Esta es la que cae en corazones en donde el engaño de las riquezas y la codicia ahogan la palabra y tampoco da fruto.
- La parte que cae en buena tierra, son los que con un corazón bueno y sensible, oyen la palabra, la reciben y dan fruto al treinta, sesenta o ciento por uno.

La semilla es la misma, el sembrador también, pero es del tipo de tierra de lo que depende si esta dará o no fruto. Dios nos ha mandado sembrar a tiempo y fuera de tiempo, solamente él conoce la tierra. Algunos siembran, otros riegan la semilla con oración y a otros les toca cosechar. Pero es solamente Dios el que da el crecimiento.

Si hemos encontrado que la palabra aún no ha caído en buena tierra, sigamos orando para que el Señor le de una removida a esa tierra endurecida donde la semilla no entra. Pidámosle que la prepare, que la fertilice, para que cuando llevemos la semilla, la tierra este lista y preparada para recibirla y pueda echar raiz, crecer y dar mucho fruto.

Mientras el corazón siga expuesto en las cosas del mundo y no en las de Dios, mientras se sigan abriendo puertas al enemigo, el seguirá arrebatando la Palabra. Y no solamente la arrebata, sino que viene y siembra cizaña. La cizaña es muy parecida al trigo, no se puede diferenciar a simple vista. El enemigo es el engañador, padre de la mentira, quién viene a presentar lo falso como verdadero. Lo falso no es lo opuesto a lo verdadero, como muchos creen. Lo falso es lo mas parecido a lo verdadero, pero sigue siendo falso!! Una bolsa falsa de marca, un reloj ROLEX falso, etc., son prácticamente idénticos a los verdaderos, pero siguen siendo falsos y engañando a los que no conocen lo verdadero.

Por esto es muy importante que conozcamos lo Verdadero, la Verdad de Jesucristo, de Su Palabra, para que cuando venga lo falso, que es muy parecido a lo verdadero lo podamos identificar. Jesucristo dijo: “Yo soy el Camino, LA VERDAD, y La Vida”. Quieres conocer y tener la Verdad?, recibe a Jesucristo, si lo tienes a EL, tienes la Verdad; y no volverás a ser engañado facilmente. Mayor es el que esta en nosotros, Jesus, que el que esta en el mundo queriendo venir a arrebatar la Palabra.

 

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Estudio Parábola del Sembrador

Por Ani Garza T

Base Bíblica: Mateo 13:3-9

3 Y les habló muchas cosas en parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar; 
4 y al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron.
5 Otra parte cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía profundidad de tierra;
6 pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron.
8 Y otra parte cayó en tierra buena y dió fruto, algunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta.
9 El que tiene oídos, que oiga.

Introducción
La parábola del sembrador es una de las más conocidas y fáciles de entender, ya que mismo Jesús explica la parábola en Mateo 13:18-23. Jesús mismo dice: “¿No entienden esta parábola? ¿Como podrán, entonces, entender las demás?” (Marcos 4:13). Mucho de lo que Jesús hablaba era en parábolas, utilizando muchas ilustraciones vívidas para resaltar su punto. ¿Por qué es que Jesús hablaba en parábolas? El mismo dá la respuesta en Mateo 13:11. Jesús habla a sus discípulos, a sus seguidores. Podemos ver esto cuando se refiere a “ustedes” y a “ellos”, son dos grupos de personas a los que Jesús esta haciendo mención. A algunos se les ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero no a otros.
¿Somos discípulos o seguidores de Jesús?
La parábola del sembrador se basa en una ilustración agrícola, ya que Jesús estaba hablando a una sociedad predominantemente agrícola. Es fácil de entender, es una enseñanza sencilla en cuanto a los resultados de proclamar La Palabra de Dios, y está explicada por él mismo. Quisiéramos que Jesús hubiera explicado cada una de las parábolas pero no lo hizo. En cambio, nos permite discernir las parábolas espiritualmente, cuando con un corazón sincero realmente buscamos el reino de Dios y su justicia.

Veamos cuales son los cuatro tipos de respuesta que podemos obtener cuando proclamamos la Palabra de Dios y por qué es tan importante esta parábola.

Entendiendo el Pasaje Bíblico
¿De qué forma les hablaba Jesús a las personas?
¿Que salió a sembrar el sembrador?
¿En cuántos lugares diferentes cayó la semilla?
¿En dónde cayó primeramente y que sucedió?
¿En dónde cayó otra parte y que sucedió?
¿En dónde cayó la tercer parte y que sucedió?
¿En dónde cayó la otra parte en donde la semilla pudo dar fruto?

Entendiendo la Palabra de Dios
¿Por qué hablaba Jesús en parábolas? (Mateo 13;11)
¿Por qué no todos entienden las parábolas de Jesús? (Mateo 13;13-15)
¿Quién es el sembrador y qué es la semilla que se sembró? (Marcos 4;14)
¿A qué se refiere con la semilla que cae junto al camino? (Mateo 13;19)
¿A qué se refiere con la semilla que cae entre pedregales? (Mateo 13;20-21)
¿A qué se refiere con la semilla que cae entre espinos? (Mateo 13;22)
¿A que se refiere con la semilla que cae en buena tierra? (Mateo 13;23)

Aplicando esta palabra a tu vida
¿Debemos sembrar la semilla, proclamar la Palabra de Dios? (Marcos 16;15) (2 Tim 4;2-5)
¿Qué produce la Palabra de Dios en nuestra vida? (Romanos 10;17)
¿Debemos esperar que todos perseveren en la Palabra? (Lucas 8;13-14)
¿Hay personas que no entienden la Palabra de Dios? (2 Corintios 4;3-4)
¿Qué se necesita para recibir la Palabra? (Mateo 13;23)
¿Para qué se siembra la semilla? (Marcos 4;20)
¿Cómo se manifiesta el fruto en tu vida? (Mateo 3;8) (Galatas 5;22-23)

Conclusión

Debemos sembrar la semilla, predicar la Palabra, principalmente con el ejemplo, como lo hacía Jesús, a tiempo y fuera de tiempo porque esto es lo que Dios nos manda hacer. Y al mismo tiempo, estar concientes de los cuatro tipos de respuestas que podemos obtener. No debemos sorprendernos cuando hay quien no comprende la Palabra, o quienes reciben la palabra con gozo pero no perseveran. Muchas veces el problema no es quien siembra la semilla, o la semilla misma, sino la tierra en donde esta cae.
Nosotros no debemos juzgar en donde hay o no tierra fértil… sino sembrar la Palabra y Dios es el que dará el crecimiento (1 Corintios 3;6-7).

El fruto es la evidencia de que la semilla cayó en buena tierra. ¿Hay fruto en tu vida?

 

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Fuente de Agua Viva

Por Ana Maria GT
-Cuentos, Leyendas y Fábulas
Sept. 23, 2011

Temprano en las mañanas, antes de salir el sol, Samara, camina dos kilómetros desde su casa a un monte, a las tierras de un hombre llamado Jacob, para sacar agua del pozo.
Tiene que caminar por un terreno árido, desértico, para llegar ahí. El recorrido diario es pesado y cansado para Samara.
Ella vive en una pequeña casa con un hombre, en un pueblo llamado Sicar. En ocasiones tiene que dar dos o tres vueltas, para llevar suficiente agua a su casa, para tomar durante el día y lavar su cuerpo con un manto remojado solamente.

Un dia como cualquier otro, al llegar a la parcela de Jacob por el agua, Samara se da cuenta de una Fuente de Agua Viva que estaba brotando a unos metros del pozo. Esa fuente tenía agua viva! La fuente de agua empezó a hablar y le dijo “Ven Samara, toma de esta agua que yo te quiero dar, toma de mi”.
Samara se sorprendió y dijo: “De donde saliste? Yo no necesito de tu agua, nosotros la sacamos siempre de este pozo que construyó Jacob para todos los habitantes de esta zona.”
–Si– replicó la Fuente, –pero el agua de ese pozo no te puede quitar la sed.
–Por supuesto que me quita la sed, todos los días venimos y llevamos agua de este pozo, y claro que nos quita la sed y además la usamos para lavarnos– comentó Samara un poco molesta.
Con una tierna voz, la Fuente continuo: –Samara, te conozco bien. Tu has tenido cinco maridos, y con el que ahora vives no es tu marido. Tu tienes mucha sed, sed de amor, de ser apreciada y perdonada–.

Samara se quedó sorprendida y muy pensativa con lo que la fuente le habló.
Como podía saber tanto de ella? La había llamado por su nombre. La mujer había tratado de mantener ocultos sus cinco maridos, y ahora se sentía mal por vivir con otro que ni siquiera lo era.
La fuente le reveló la sed de amor que ella tenía, y por eso su necesidad de ir de hombre en hombre. Buscando ese algo que necesitaba y que los hombres jamás le podrían dar.
Ella necesitaba saciar su sed, esa sed de cuidado, cariño y protección que la hacían ir de hombre en hombre buscando quien le supliera ese vacío. Ella reconocía que tenía sed, una sed de sentirse amada y valorada… y que por no conseguirlo, esa sed se estaba convirtiendo en sed de venganza.

Ahora, se había encontrado con agua viva, que le hablaba, que la conocía, que la comprendía y además quería suplir ese anhelo de su corazón.
La decisión ahora dependería de Samara. Tomaría de esa agua viva, o seguiría tomando de la misma agua del pozo que jamás había saciado su sed de amor?
La decisión era solamente de ella.

Mientras Samara llenaba el cántaro con el agua de pozo para llevar a su casa, la fuente le seguía hablando:
–El que beba el agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él, en una fuente de agua que brota para Vida Eterna.
–Dame de esa agua – replicó Samara, sin entender bien todo lo que la fuente decía.

Al beber el agua…, comenzó a experimentar algo que jamás había sentido. Era un bálsamo que entraba como amor, calmando todo el dolor de su corazón, un limpiador purificándola por dentro. El agua que ella tomaba, producía un arrepentimiento que hacía que lágrimas brotaran. Mientras tomaba esa agua, su vida se reflejaba como en un espejo en el manantial que se formaba a un lado de la fuente. Se dolía de cada uno de los maridos que la había maltratado, engañado y traicionado; recordaba cada mentira, cada insulto, cada hérida. Las lágrimas escurrían desde sus ojos, por sus mejillas, eran gotas de agua salada, que tocaban el borde de sus labios y desaparecían al caer en su blusa.

Sin entender bien lo que estaba sucediendo. Samara empezó a experienciar una paz que jamás había sentido, un amor que la abrazaba y un gozo inexplicable. Las mismas lágrimas que salían de sus ojos por el dolor del daño recibido y el daño hecho, ahora fluían como ríos de amor a su alrededor. El agua viva estaba siendo el Amor y Consolador que ella tanto había anhelado. Deseaba sumergirse en esa agua. Una necesidad de recibir y dar Perdón vino a su corazón, y a los maridos a quienes había odiado, ahora los comprendía. Ellos también han sido lastimados y heridos, ellos necesitan también beber de esta agua.

Dichosa por la experiencia y renovando sus fuerzas, corría de regreso a Casa sin cansarse, casi despegándose del suelo, queriendo volar como las águilas. A su regreso, el desierto se había convertido en una tierra que manaba leche y miel. Tenía que llevar esa buena noticia a todo el mundo, dar a conocer esa Fuente de agua viva que sacia la sed de quienes la beben.

Y recordando lo que la Fuente le dijo…

Samara se preguntaba, — y que es la vida eterna?

Sabes quien Soy Samara? Me conoces? Yo Soy.

 

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